Hoy viajamos hasta Barcelona, a un edificio de principios del siglo XX en el antiguo barrio Born. Joan, Martín y María son los socios encargados en reformar esta casa que estaba en muy mal estado y conseguir un precioso piso en Born.

Tenían claro que querían conseguir un espacio diáfano con ambientes diferenciados. Para ello dejaron los materiales originales a la vista, respetaron las soluciones arquitectónicas originales, añadieron tabiques de cristal que ofrecen una comunicación visual total y dejan fluir la luz natural por los espacios de la vivienda.

“Al contar solo con un balcón pequeño, inventamos una galería vegetal y un gran ventanal visible desde todo el piso” cuenta Joan a quien le gusta recurrir a las plantas para dar vida a los espacios.

Han conseguido un aire bohemio combinando paredes de ladrillo visto, techo de bovedilla y una decoracion moderna.

La continuidad de los materiales en suelos, paredes y techos hace que exista una conexión total en salón, recibidor y terraza.

Renovaron la cocina agrupando las zonas de trabajo y los electrodomésticos en una sola pared y así dejar espacio para el comedor. Los materiales utilizados siguen creando un espacio bohemio y natural.

Para multiplicar el espacio fabricaron un tabique de espejo que separa el baño del dormitorio. Esta pared se convirtió en una pieza clave en la distribución del piso, ya que consigue duplicar la superficie visualmente.

Y por último, añadieron detalles para crear un hogar acogedor.